Con el cuerpo a la mitad.

Como un barco que vió última vez altamar, hoy me voy para ahogar estas penas. Casi siempre muy lejos yo quiero llegar, pero siempre termino en el mismo lugar. Yo no sé qué pasó ni lo que va a pasar, van dos rondas y sigo muy mal. No me acuerdo por qué él quiso partir, aunque creo saber por quién estoy así. Cuando encuentre la salida y vuelva esta noche a mi hogar, yo te estaré esperando con el cuerpo a la mitad. Te daré toda mi vida y si tu risa no está no me quedaré sentada, mejor me vuelvo al bar. Puede ser porque soy una colgada no más, nunca supe ni fechas ni años. Sin embargo ya ves, no es un número o un mes el que dice quizás si es que yo lo olvidé. No es un triste final porque me lo busqué, entre diarios se duerme muy bien. Sólo pido que cruces el charco sin ella, que te acerques un día y me vengas a ver.